MÉXICO, REMATADO POR VIDEGARAY

Si han visto las noticias últimamente, se habrán dado cuenta que nuestro aprendiz de Canciller, Luis Videgaray, se la pasa viajando incansablemente de México a Washington y viceversa. No para su ir y venir de un país a otro, en un desesperado afán de articular una estrategia política que agrade a Donald Trump y permita al agónico gobierno de Peña Nieto, salvar el escollo del Muro prometido por el nuevo presidente norteamericano y reviva un Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que es la piedra fundamental del neoliberalismo mexicano. (Neoliberalismo es la política de venta de toda la planta productiva nacional al capital privado, preferentemente extranjero, en el caso particular mexicano, esperando que el dinero extranjero haga crecer al país).

La urgencia se da por una razón específica. Si el TLCAN se cancela como propone Trump, todo el trabajo del PRI, desde Miguel de la Madrid, hasta Peña Nieto se pierde. Ese tratado es vital para el funcionamiento de la política económica entreguista del PRIANRD. Ellos le han apostado todo el desarrollo del país, al comercio abierto con Estados Unidos, sin intentar en nada, o en muy poco, el intercambio comercial con otros países. Si fracasa el TLCAN, fracasa el PRI y sus aliados y quedará en evidencia que las Reformas Estructurales fueron un engaño; que no traerán ningún beneficio a México ni hoy, ni en el futuro.

Y si todo esto pasa, las elecciones presidenciales del 2018, las tendría perdidas el PRIANRD, desde ya, pues su oferta económica no valdría nada. Es por esto la prisa.

Luis Videgaray se juega la carta de su vida en esta apuesta político-económica ante el gobierno de Trump y debe preocuparnos a todos los mexicanos, la manera en que vemos que lo está haciendo.

Ante todo, es una negociación "en lo oscurito" de la que apenas se conocen algunos detalles; pero con esos bastan para darse idea. El gobierno de Canadá definitivamente ha mostrado dignidad nacional y ha manifestado en los medios, que la negociación dependerá de los beneficios mutuos que mantenga el Tratado; sino, se va. Videgaray se empeña en que ese Tratado es vital tanto para México, como para Estados Unidos, lo cual no es cierto. Es vital para el PRI. Menciona que se está trabajando para ajustar el convenio, para modernizarlo y hacerlo atractivo y beneficioso para ambos. Falso: la política de Trump hasta ahora, solo se preocupa por los beneficios económicos que interesan a Estados Unidos; México no le importa, así que cualquier negociación debe partir de esta realidad.

¿Qué podría ofrecer Videgaray para que ese Tratado fuera atractivo para los americanos? Todo; todo lo que aún queda del país ofrecerá el canciller a Trump, para hacerle apetecible el banquete que le están sirviendo. Menos aranceles, menores impuestos, mano de obra más barata, en base a contratos ventajosos que protejan a las patronales y no al obrero, justicia a modo para que los juicios conciliatorios y de arbitraje los ganen los abogados de la patronal. En fin, todo lo que quiera Trump, pero que no cancele el Tratado.

Esto nos lo presentarán Peña Nieto, Videgaray y el PRIANRD, como un triunfo de la diplomacia mexicana y será el trampolín para que el Canciller -que ahorita dice que no quiere ser presidente- o José Antonio Meade, u otro priísta del equipo neoliberal, llegue fuerte al 2018.

A lo mejor el Muro ya ni lo pagamos, como una cortesía final de Trump. ¿Pero a que costo se consiguió esto? Al peor precio posible; convirtiendo a México en país "bananero" que solo servirá para enriquecer a su vecino del norte; sin planta productiva propia, con sus recursos naturales hipotecados de por vida, con salarios de miseria y sin garantías laborales para los obreros. El sueño de los norteamericanos sería realidad y para México solo quedaría la peor pesadilla.

Eso es lo que está negociando Luis Videgaray con la Administración Trump; que México se hunda si es necesario, para que el PRIAN viva. Para los neoliberales es más importante ganar la elección presidencial del 2018, que el futuro del país, pues perder el poder a manos de Morena, significaría una probable cárcel para muchos de ellos, por actos de corrupción. Y según se ve, Trump le está dando entrada a este proyecto, pues apenas declaró el Secretario de Seguridad Nacional de EU, John Kelly, que un gobierno de izquierda no sería bueno para México, ni tampoco para Estados Unidos. Pues claro, ellos prefieren gobiernos serviles como los del PRIAN y no un gobierno nacionalista, como el que se tendría, de ganar la presidencia López Obrador y Morena. No permitamos el remate nacional que están preparando Peña Nieto y Videgaray. Estemos atentos y digamos NO a la entrega del país a la voracidad del imperio americano. Unámonos a Morena y defendamos la soberanía nacional.