EDITORIAL


A inicio de semana, se dio un debate público, transmitido en el programa de noticias conducido por Calos Loret de Mola, para Televisa, al que acudieron los cuatro principales candidatos que aspiran a gobernar el Estado de México, si ganan la elección que se verificará ahí, en el próximo mes de junio.

Estuvieron Presentes Josefina Vázquez Mota por el PAN, Delfina Gómez que representa a MORENA, Alfredo del Mazo quien va por el PRI y Juan Zepeda, representando al PRD.

Como todos los debates, éste resultó ríspido desde el inicio, lleno de señalamientos, tratando más de poner en predicamentos a los demás rivales y no en dar a conocer la oferta política que distingue a cada candidato y al Partido que lo ha designado su representante en la próxima elección.

Sobre todo Josefina Vázquez Mota, llegó con la firme intención de "golpear al puntero" y enfiló su armamento contra la maestra Delfina, quién durante todo el programa, se mostró tranquila y segura, sin interés por engancharse en la polémica de dimes y diretes que intentaba crear la panista. Juan Zepeda se vio solvente al expresar sus ideas; lo desafortunado ahí es que representa a un PRD agónico, sin fuerza estructural que pueda apuntalarlo, pues sus mejores cuadros ya abandonaron al Partido. De Alfredo del Mazo, se puede decir que siguió el mismo libreto utilizado por Enrique Peña Nieto en su campaña para gobernador: "El PRI si puede, somos un Partido fuerte, Te lo firmo y te lo cumplo", etc. Quizá no con las mismas palabras, pero al final, no cambia en nada el diseño de la estrategia que está usando hoy día Del Mazo.

Durante el debate y unas horas después del mismo, se dieron dos descalabros espectaculares, por parte de dos de los candidatos presentes. Primeramente Del Mazo, quiso aprovechar un documento que presentó Juan Zepeda (una denuncia por robo) que fue elaborada en el Municipio de Ciudad Nezahualcoyotl en el 2011; como Zepeda fue Presidente Municipal en Cd. Neza, del Mazo trató de aprovechar el dato para evidenciar que el PRD no gobernó con calidad ni en sus mismos Municipios; pero ignoraba algo importante: Zepeda gobernó ese Municipio de 2013 a 2015 y en el 2011 el PRI tenía esa Presidencia Municipal. No lo soltó Zepeda y le demostró que es difícil creer en un candidato como Del Mazo, que ignora incluso datos de tal relevancia para el Estado y quiere aún así, ser gobernador de la Entidad. Aparte, del Mazo ya se había evidenciado con una propuesta ridícula: su compromiso de que los Secretarios de Estado y el Presidente de la República incluso, no lo acompañarían más en sus giras, repartiendo beneficios de los Programas Sociales, si Andrés Manuel no acompañaba en adelante a la maestra Delfina. Lo que se critica al PRI y a Del Mazo, nos es el acompañamiento de estos personajes, que son funcionarios públicos, sino el uso de recursos federales para promover la candidatura priísta. López Obrador no es funcionario público y no dispone por tanto de recursos del pueblo.

La otra caída fue de Josefina Vázquez Mota, que se pasó la emisión negando haber usado recursos públicos para beneficio personal, a través de su Fundación "Juntos Podemos"; dijo durante todo el programa no, no y no. Unas horas después, la Asociación Mexicanos Unidos Contra la Corrupción e Impunidad, presentó documentos que acreditan que Vázquez Mota si recibió dinero para uso personal, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, aparte de los 1,000 millones de pesos que ya se habían señalado anteriormente. Ya con documentación oficial, ¿cómo queda la credibilidad de Josefina?

Con Del Mazo repartiendo recursos federales para comprar el voto, con una Josefina que no puede ocultar lo inocultable y que se muestra al fin como una persona que miente, con un Juan Zepeda ágil si, pero que responde a un PRD descompuesto y en Estado de desintegración, no es difícil decir quién salió beneficiado y con una imagen diferente a la del resto de los participantes después del debate. A la maestra Delfina, no pudieron empañarle el perfil político y su proceder como persona, por más que lo intentaron; quienes al final, regresan a sus campañas con más negativos sobre su proceder político y particular, son los representantes del PRIAN. Y esto, el votante lo recordará y seguramente, lo hará sentir en las urnas.